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| David Álvarez (aka Jeshua Morbus) |
¿Cuándo empezó tu afición por la escritura?
No conozco la fecha exacta, pero estoy
seguro de que fue entre el año 1992 y 1995... sé que para el 95 ya estaba en
ello porque la muerte de Michael Ende me afectó bastante al ser él una de mis
referencias más admiradas.
Todo comenzó con un sueño que tuve y, con
eso de base, me dio para escribir unas cuantas historias, empezando desde lo
inocentón, iluso y lamentable (nadie nace aprendido, que dicen) hasta lo actual
(si es inocentón, iluso o lamentable es algo que no juzgo yo).
Vemos que tu novela Los hilos del titiritero forma parte del catálogo de la editorial
Sirius en formato electrónico, ¿hay planes para publicarla en papel en el
futuro?
No tengo demasiada comunicación con la
editorial y, la última vez que pregunté, parece que no había vendido demasiado, así que, por lo
pronto, no hay ningún plan. Más quisiera...
¿Qué ventajas tiene la publicación online
respecto a la publicación en papel?
Rapidez. Agilidad. Comunicación directa
entre lector y escritor. Precios menores. Reposición de documentos en caso de
pérdida. Creación de comunidades activas. Menos burocracia. Y, si vas por libre
y lo haces bien, mayor beneficio.
...ahora bien, con Los hilos del titiritero
no voy por libre y no sé si lo hago bien, así que...
¿Se ha puesto en contacto contigo alguna editorial
más grande a raíz de ver tus libros online?
Ninguna grande. Será cuestión de tiempo, si
juego bien mis cartas. Y para ello tendré que jugar mucho.
¿Cómo se te ocurrió el pseudónimo de
“Jeshua Morbus”?
Es el nombre y el apellido del bueno y el
malo, respectivamente, de una de mis primeras novelas que me tomara en serio.
“Morbus” proviene del apellido de “Gládrax Morbus” y “Jeshua” de
“Jeshuanadaviconténimo” (cuando me inventé este nombre acababa de leer “El
ponche de los deseos”, así que no es rara la longitud).
Con el tiempo, quise distinguirme un poco en
la red, así que eché mano a este nick con apellido. Y así quedó.
¿Qué se va a encontrar el lector que se
acerque a tu obra?
Velocidad. No me pierdo con largos
monólogos, con explicaciones que no llevan a ninguna parte ni con retruécanos
que hacen que la frase de Borges (“la novela es el arte del relleno”) sea más
cierta que nunca.
Propongo misterios. Doy pistas. Lo único que
sobran son las pocas pistas falsas que os doy. Un misterio os lo resuelvo yo
mismo. El otro os lo dejo a vosotros.
Es una novela escrita para entreteneros.
Entreteneos pues.
¿De dónde surgió la idea de Los hilos del titiritero? ¿Cuáles son
tus influencias?
La idea... bueno, si hasta la vida de una
moneda de una peseta merece la atención de un distraído lector, el origen de
“Los hilos del titiritero” no es muy diferente.
Soy muy aficionado a jugar videojuegos. Uno
de mis favoritos durante una larga temporada fue Beatmanía, en cualquiera de
sus variantes para PC. Entre todas las canciones que jugué, había una que me
llamaba especialmente la atención:
Cualquiera que vea la animación después de
haber leído la novela comprenderá por qué se me ocurrió toda la historia de Mógel. Además, tocar la canción,
me ayudaba a pensar mejor en lo que acabaría exponiendo.
En cuanto al bueno de Bus, ¡otro videojuego!
Necesitaba a alguien que no llevara a Mógel a la policía, por lo que alguien que
trabaja fuera de la ley era la mejor opción. Muchos pensarán que tal vez su
figura provenga del otro gran ladrón de la ficción, Arsenio Lupin, pero en este
caso, me basé más en “Trilby”,
gran y gatuno ladrón caballeresco con algún recurso de alta tecnología, de la
serie de aventuras gráficas creadas por Ben Croshaw “Yahtzee” (de
hecho, hago mención del sujeto en cuestión en la misma novela).
¿Y el ex-jefe? Eso es cosa vuestra
descubrirla...
Influecias me vienen de muchos escritores:
Michael Ende, con su rotura de lo habitual que nos hace descubrir que el
universo es mucho más de lo que habíamos imaginado jamás; Joan Manuel Gisbert,
con los ramalazos del destino que colocan lo extraordinario en la casa de al
lado como quien no quiere la cosa junto a los misterios para el lector
incluidos en la misma novela; Lovecraft y sus horrores cósmicos más allá de
nuestra humana y vulgar comprensión; Maurice Leblanc, para mis escenas de
asaltos así como para imaginar cómo sería la vida de un ladrón en su día a
día... esto por sólo decir unos pocos.
El manga no tiene tanta influencia como
decís... al menos, no para mí. Que las dos dibujantes que han realizado
ilustraciones acerca de la novela sean de ese estilo no quiere decir nada.
Hemos clasificado Los hilos… como “fantasía urbana” pero no sabemos si tú estás de
acuerdo con esta etiqueta, porque lo cierto es que es una novela difícil de
clasificar (de hecho, en Sirius aparece como “Novela negra”). ¿En qué género la
englobarías tú?
Fantasía a secas. Un hombre normal hace
cosas normales hasta que algo anormal convierte tal normalidad en algo lejano e
imposible de recuperar. Creo que así había sido calificada la “fantasía” en el
siglo XIX. De acuerdo, ocurre en ciudades, por lo que se gana el apelativo de
“urbano”; de acuerdo que hablamos de ladrones, por lo que entramos en el campo
de la novela negra; de acuerdo que hay cierta tensión entre los protagonistas...
no, de romántica tiene poco.
¿Sabéis qué? Tampoco importa. Yo escribí lo
que creí que era una novela entretenida. No entré a considerar si lo que
escribía era merecedor de una etiqueta u otra. Yo no escribo novelas de
fantasía, ni de misterio, ni de terror. Escribo a secas. Que resulte una mezcla
de todo esto es algo en lo que pienso después para entretenerme en asuntos que,
en el fondo, no tienen tanta importancia.
Has publicado en revistas online como “No
lo leas.” ¿Crees que este tipo de publicaciones es una buena forma para darse a
conocer?
Eso depende de los editores, ¿no creéis? Yo
soy el maquetador, uno de los editores y escritor. Pero no se me da muy bien
vender a la gente que llena sus páginas.
¿Qué tiene de bueno, pues? Disciplina.
Creo que se le atribuye a Ernest Hemingway
la siguiente cita: “El escritor es el que escribe, no el que dice que va a
escribir”. Verdad dura. Puedes tener las ideas más geniales del mundo, venderle
a todos que eres genial por eso que se te ha ocurrido, sentirte importante e
ingenioso...
...pero a menos que lo plasmes en el papel o
en el procesador de textos, en serio, no vas a lograr nada.
Los escritores de ¡No lo leas! tienen ideas.
Pero no se detienen ahí: semana tras semana tienen que pasar por escrito lo que
se les ha ocurrido, corregir las incoherencias, avanzar en sus argumentos,
encontrar nuevas ideas para escribir sin rellenar a lo idiota... tienen ideas y
la disciplina para escribir.
Y eso ayuda a mejorar. Si no se practica, si
no mueves esos dedos que tienes al final de tus manos al ritmo que marca tu
mente, es evidente que nunca te convertirás en nadie que merezca la etiqueta de
“escritor”.
No deja de ser esto un trabajo como otro
cualquiera.
Desde que existe la posibilidad de la
autopublicación online, muchos de los llamados “escritores independientes”
publican obras de fantasía, terror, ciencia ficción… Sin embargo, las grandes
editoriales (salvo honrosas excepciones) siguen menospreciando a los autores
españoles que escriben este tipo de géneros (que no a los extranjeros). ¿A qué
crees que se debe? Como autor, ¿notas que esta tendencia esté cambiando?
La falta de control es una buena razón para
mí. Las editoriales son, por tradición, el “filtro” por el que pasan los
escritores para alcanzar al gran público. Los editores deciden qué merece la
pena y qué no.
Con internet ya no son los editores sino los
mismos lectores quienes juzgan la valía de los humildes escribidores. Cada vez
surgen más personas que tienen algo que decir, que creen que lo que dicen vale
algo y que se lanzan a la publicación online tanto gratuita como de pago. Como
pueden hacerlo sin rendir cuentas a nadie aparte de a sí mismos, los editores
se encuentran sosteniendo no un cazo, del que dejan echar gotas de cuando en
cuando, sino cestas de mimbre a través de las cuales se les cuela todo el
océano que es internet.
Los editores viejos, al menos en lo que se
refiere a España, no han cambiado mucho. Son inmovilistas y muchas tienen como
lema “si sigue funcionando, no lo cambies”. Así que no cambian. Aunque para
adaptarse tengan que cambiar las mismas normas del juego a su favor.
Aunque creo que todos aquí son conscientes
de que hay ciertas cosas que no se les puede poner al campo...
Eso sí, en lo que se refiere a la
publicación sólo en España, no hay futuro. Hay que ir más lejos, allende los
mares o, si eso, en otros idiomas. No será aquí donde triunfemos de la noche a
la mañana, por muchos premios que ganemos. Los premios no dejan de ser simples
parches, a menudo seguidos con duras condiciones impuestas por las editoriales
que proponen los concursos.
¿Cambiará esto? Eso dependerá de los
temerarios que vayan surgiendo con el cambio de los tiempos. Siempre hay algún
loco oculto más allá de nuestra vista, a punto de saltar.
¿Estás trabajando en alguna obra nueva? De
ser así, ¿podrías adelantarnos alguna información?
Tengo muchos proyectos, pero me centraré en
cuatro de ellos:
1- Alan et Eiom: Fue mi tercera novela en la revista online
¡No lo leas!, una novela corta pero, asumo, intensa. La historia en sí misma,
está terminada, cerrada y publicada gratuitamente en el catálogo de la revista.
Pero tengo pensado publicar una “versión de
pago”. ¿Que incluirá de más? Ilustraciones; pdf para imprimir y encuadernar;
aclaraciones acerca de las canciones que toca Ulua a lo largo de toda la
historia y que tienen suma importancia; curiosidades acerca de la misma...
...y un anexo en el que cuento cuanto
ocurrió durante los tres días anteriores al comienzo de la novela en la aldea
sin nombre.
Doy alicientes para pagar lo poco que
pediré. Espero que a vosotros os sirva.
2- Escuela: Cuarta novela mía en la revista ¡No lo
leas! y, de mis originales, la más larga que haya escrito nunca. Como con Alan
et Eiom, está completa y publicada gratis en el catálogo de la revista. Pero,
como con la anterior, publicaré los mismos alicientes, con unos anexos aún más
largos y que aclaran el mayor misterio de la novela: ¿Quién está contando la
historia?
Mi propia visión acerca de los magos que
aprenden desde la infancia a controlar artes arcanas. Nunca he leído Harry
Potter, así que ya sabéis algo que NO influye en esta novela.
3- “Las sombras del lago” y “Allá atrás”:
Dos novelas, pero las dos referidas a una misma saga y a un mismo formato: el
de las “novelas visuales”.
Una novela visual es una suerte de “juego”,
de programa informático que, al tiempo que nos deja leer una historia, nos
muestra ilustraciones de lo que ocurre, al tiempo que nos deja escuchar música
o efectos de sonido u otras virguerías, como elecciones en los sucesos.
Grandes ejemplos de esta clase de novela son
Narcissu; Planetarian, the reverie of a little planet (estas dos, las que me
convencieron para usar este formato) o las famosas “Fate / Stay Night” o la
saga “...no naku koro ni”.
Estos dos proyectos llevan retrasándose
largos años, pero una vez tenga los dibujos necesarios para ilustrar lo que
cuento, dispondréis de las historias de los Lobos de Lucifer para vuestro
disfrute. De balde, cómo no.
4- Llave 108. Lleva ahí desde ayer. No me alargaré sobre ella. Seguid el link y decidid si es interesante o no.
...el camino debe permanecer cerrado.
.
Por último, ¿qué consejo les darías a los
escritores noveles que están pensando en autopublicar online?
Lo primero, seguid el consejo del señor
Hemingway y escribid. Tened alguna meta para cada día, para cada semana, para
cada mes, para cuando sea, pero que sea algo que os haga ver que, por poco que
escribáis, avanzáis a alguna parte.
Lo segundo, ¡no escribáis a ciegas! Planead
lo que queráis. No improviséis.
No desconfiéis de las virtudes gráficas de
una buena portada. Hay veces que, por muy buena que sea una historia, no
llamará la atención sobre otras que tienen geniales portadas.
Registrad vuestras obras. No es caro y es
mucho más seguro que lanzarse a un mundo lleno de negros literarios que quieren
pasarle la mano por la cara a sus prepotentes clientes.
Si podéis, traducid vuestras obras a algo
más que el castellano. Es de perogrullo que los demás no querrán adaptarse a
vosotros sino que lo querrán todo bien masticadito. O, en otras palabras,
dejádselo sencillo, que lo que quieren es entretenerse, no devanarse los sesos
con una obra que no es de su idioma nativo.
Revisad. Cada tres días escritos, revisad
siete. Ya que os autopublicáis, es más que habitual que os autocorrijáis.
Si es vuestra voluntad, perseverad. Nadie
regala nada. Esto es un trabajo y os lo tendréis que currar. Con ayuda o sin
ella, sigue siendo lo mismo.
Hasta más leer.

Buena entrevista. Le deseo mucha suerte a David Álvarez y le animo a que insista en enviar su obra a editoriales. Nunca se sabe donde va a estar la suerte y a lo mejor el día menos pensado... Saludos desde locura de lectura.
ResponderEliminarMuy interesante y completa, lei el libro hace un tiempo y me gustó así que gracias por descubrirnos un poco más a su autor
ResponderEliminarbesos
Sí, es un autor muy pero que muy interesante.
ResponderEliminarMuy buena entrevista, gracias x compartirla.
ResponderEliminarUn beso.
No conocía al autor, pero estuvo me gusto conocerlo a través de esta entrevista.
ResponderEliminarSaludos.
Como siempre muy buena entrevista, siempre consigues que sepamos más de autores menos conocidos ^^
ResponderEliminarUn beso!
¡Muchas gracias por el cumplido!
EliminarQueremos que la gente conozca más y mejor a los nuevos autores y les den la oportunidad que se merecen.