Opiniones y reseñas literarias, musicales y más

lunes, 2 de septiembre de 2013

Entrevista a Joshua BedwyR

Hoy Joshua BedwyR, autor de la magnífica En un mundo azul oscuro (cuya reseña podéis leer aquí), nos habla sobre el proceso de creación de esta novela, de sus próximos proyectos y de muchas cosas más.
También podéis ver al final, un link a su blog y a su página de Facebook. Os recomendamos que visitéis estas páginas.

Joshua BedwyR
¿Cuándo empezó tu afición por la escritura?
Hacia los quince años de edad. Se juntaron varias circunstancias, alguna de las cuales, aún no puede contarse.  Una de las que sí, por ejemplo, fue que yo estudiaba en los Maristas y tenía de profesor de Lengua a un tío-abuelo mío, el cual encargaba redacciones a los alumnos todos los días, y siempre me sacaba para que nadie pensara que me tenía enchufe. Me harté de esa situación y decidí empezar a escribir redacciones graciosas. Hacía que la clase se partiera de risa y mi tío lo pasaba fatal, porque no le gustaba reírse delante de los alumnos.  Tuve que echarle mucha imaginación, pero logré que me dejara de sacar, y descubrí que a mis compañeros les encantaban mis historias.
Otra circunstancia, por ejemplo, y bastante importante cuando tienes 15 años, llevaba aparejado un interesante bañador azul y blanco con unos preciosos ojos… pero ésa es otra historia (de escritor se liga mucho más que de informático, puedo dar fe de ello).
Antes de autopublicar En un mundo azul oscuro en versión digital, ¿intentaste publicarla con una editorial tradicional en papel?
No. No puedo jactarme de haber sido rechazado por editores crueles y desalmados.  De hecho, los libros de informática que he publicado fueron aceptados por el editor en menos de una semana, en uno de los casos, en solamente tres días. Decidí aventurarme en el mundo digital porque era una nueva experiencia para mí, y siempre he estado interesado en nuevas experiencias. En suma, soy alguien curioso por naturaleza y me gusta experimentar.
¿Qué ventajas tiene la publicación online respecto a la publicación tradicional en papel?
La primera es la publicidad. Las editoriales tradicionales, salvo que seas un “peso pesado” no se gastan un duro en publicitarte.  Si deseas ampliar el campo de tu publicidad te toca autocomprarte tus propios libros para enviarlos por tu cuenta. El formato ebook te permite enviar decenas de libros sin gastarte un duro. 
Otro tipo de aspectos que afectan a un autor es que, como siempre, salvo que seas un peso pesado, algunas editoriales no suelen comportarse de forma excesivamente limpia. No tienes un control de ventas adecuado o creíble, y muchas veces te trampean en las cuentas (el mundo de los “libros adelantados, prestados o en depósito” es de lo más jugoso para rapiñarle a un autor).
¿Más ventajas? Por ejemplo, que en edición online conservo mis derechos en ebook y controlo sus precios. Últimamente, por lo que veo en internet, hay muchos lectores  que echan pestes sobre el precio abusivo que las editoriales ponen a los ebooks. También conservo los derechos multimedia, sin que se los lleve por la cara una editorial que no ha movido un dedo para ganárselos. Si un director de cine decide hacer una película sobre la novela, la editorial no se aprovecha de mis  derechos sin mover un dedo.  Tampoco me engañan con las ediciones en el extranjero. Muchas editoriales crean filiales en países extranjeros para publicar allí. Luego, en el contrato, te rebajan el tanto por ciento de derechos de autor con el pretexto de que estás publicando “con una editorial extranjera”… ¡cuando la editorial extranjera es de ellos!  También puedes controlar aspectos como el del diseño de portada.  En mi caso concreto decidí mandar al cuerno la moda habitual de colocar un montaje de Photoshop, y me mojé con un cuadro real de una pintora iraquí, Sana Almimar.  Ahora estoy recibiendo felicitaciones, por todos lados, de gente que me dice que la portada del libro es bellísima (y lo es, ya que Sana es una gran pintora)… En una editorial no hubiera podido hacer ese órdago siendo un novato.
Eso sí, también hay que tener en cuenta que publicar online es parecido al teatro. Te encuentras frente a los lectores y ellos tienen la última palabra. En una editorial, parte de la opinión la tienen los de la sección de marketing, que muchas veces impiden la publicación de novelas por no estar de moda, por ejemplo. En Amazon tú eres tu jefe, tú decides si un tema es adecuado o no, o si hay que matar a un personaje o si hay que cambiar un final… Y si a los lectores no les gusta, cargas con las consecuencias, sí, pero eso es más auténtico. Si los lectores dicen que eres bueno, es porque lo eres, y si dicen que eres malo, es que también lo eres, aunque un experto en marketing piense lo contrario. Digamos, a modo de resumen, que te conviertes en un producto literario más veraz, más auténtico, y no en la decisión de unos técnicos en ventas que han hecho un estudio de mercado.
¿Se ha puesto en contacto contigo alguna editorial tradicional raíz de haber publicado online?
No. Me parece que aún es muy pronto para ello y, obviamente, las editoriales se fijan en el índice de ventas. Les gusta ir sobre seguro. Mi novela lleva menos de dos meses en la arena, uno de ellos es Agosto, que en España ya sabemos que es un mes que no existe…  No me obsesiona el tema, y aunque de todas formas, no estoy cerrado a ofertas,  tampoco me siento con mucho humor para aceptar “contratos tradicionales”. En todo caso, si hay entre el distinguido público algún editor, entre cuyas amistades se encuentre un tal Ridley Scott, debo decirle que… ¡Lo amo! (Dígase esto último con la voz de Groucho Marx).
¿Por qué Amazon y no otra plataforma?
No tengo una preferencia especial por Amazon respecto a  otras plataformas, que me parecen igual de válidas. El formato del Kindle me da igual, porque he publicado sin DRM, lo que permite que se pueda leer en otros e-readers. Supongo que tal vez me decidí por Amazon, por su distribución internacional y por el sistema Creative Space, con el que me animaré en breve.
¿De dónde viene tu interés por el mundo antiguo, más concretamente por la historia de Mesopotamia?
Toda la Historia me gusta, tanto la contemporánea como la antigua. 
En el caso concreto de Mesopotamia, me interesaron mucho varios aspectos del período sumerio. El principal es que las mujeres tenían un papel en la sociedad que más tarde perdieron, y que no recuperaron hasta el siglo XX. Una mujer sumeria podía heredar (la misma parte que sus parientes masculinos); podía testar e incluso desheredar al marido;  si éste  se divorciaba, la esposa se llevaba su dote íntegra y todo aquello que se hubiera ganado al invertir dicha dote durante el período de matrimonio; podía estudiar (aunque era carísimo) y podía ejercer oficios y crear negocios; podía ganar riquezas al margen de su esposo… 
Los sumerios permitían que las mujeres representaran a los dioses, y se sentían orgullosos de ello. La razón es que en la Atráhasis sumeria (mito de la creación, que los israelitas calcaron, o mejor dicho, plagiaron descaradamente en su Pentateuco) el hombre y la mujer son creados iguales por los dioses. La mujer no es inferior al hombre por salir de una costilla, sino igual.
Mesopotamia me atrae, por tanto, porque es un lugar exótico y lleno de elementos que nos causan asombro, como que las prostitutas, en vez de ser explotadas y marginadas,  tuvieran un gran prestigio social, porque ellas entregaban a los hombres el único acto de compasión y empatía de los dioses: el sexo. Es un lugar donde se estudian las estrellas y se observa la naturaleza… Es muy antigua, pero con aspectos muy modernos. (Y, además, bebían cerveza, la cual inventaron… ¡gracias, sumerios!)
¿Cómo ha sido el proceso de documentación para En un mundo azul oscuro?
Laborioso.  El principal problema que me encontré es que la mayor parte de los libros que tratan de Mesopotamia, se centran en Asiria o en Babilonia, lo que es un problema, pues hay cientos de años de diferencia. Es como si dices que en la civilización romana existía la imprenta.   Solamente podía aprovechar información de un par de capítulos por libro.  Luego, hay que tener en cuenta la ambientación.  Si quieres que sea realista, no te queda otro remedio que consultar a veces dos libros sólo para saber si en esa época se llevaban trenzas o pelucas. O si se conocía la seda o no…  En un par de ocasiones tuve que echarme para atrás y cambiar algo al descubrir un nuevo dato que invalidaba lo que había escrito en la novela, pues lo de cuadrar las fechas ha sido toda una hazaña.  Por ejemplo, cuando ya casi la tenía terminada, descubrí que el nombre del marido de la princesa Taram-Agadé era otro, y que en la novela había utilizado el nombre de su hijo. ¡Menudo incesto involuntario estuve a punto de meter!
La novela está narrada en primera persona por una mujer. ¿Te ha costado mucho meterte en su piel para escribir la historia?
Sí y no. Al empezar tenía mucho miedo acerca de ese tema.  A mí mismo me ha sucedido que, muchas veces, lees una obra con una protagonista femenina, y acabas convencido de que ese personaje no piensa como una mujer, sino como el autor  (masculino) cree que piensan las mujeres. Me ayudaron mucho los años de teatro a mis espaldas, pues afronté la creación de Sheru como la de un personaje de arte dramático.  Supongo que tendré que ponerle un par de velas a San Stanislawsky.  
En todo caso, ha sido una experiencia muy interesante.  Creo, al igual que don Arturo Pérez Reverte, que el siglo XXI será  el de los personajes femeninos fascinantes.  Ya hay muchos D’Artañán, Sherlock Holmes, Aragorn; muchos Rett Buttler y Corto Maltés; muchos Aureliano Buendía… Necesitamos más Ana Ozores y Natasha Rostova, más Scarlett O’Hara y Elisabeth Bennet; incluso más Hermione Granger o Lisbeth Salander... El mundo de las antiheroínas femeninas, de las protagonistas independientes y con ideas, que no son la comparsa del galán de turno, está aún muy virgen, y es un maravilloso mundo por colonizar.
Enedhuanna es un personaje histórico real, pero ¿lo que cuentas sobre ella en la novela está también basado en la realidad?
Parte sí y parte no.  La mayor parte de lo que sabemos sobre ella, lo podemos extrapolar de hechos históricos en que se vio involucrada, o de los datos autobiográficos que incluye en sus propias obras.  Por ejemplo, podemos hacernos una buena idea sobre sus ideas teológicas por sus Himnos de los Templos, así como comprender la revolución espiritual que supuso, comparando esas oraciones, y su estructura, con las que ya existían previamente (y observando las  posteriores, claro).  Vemos que antes de ella, los dioses son elementos de la naturaleza, y que después de ella, representan a pasiones y sentimientos humanos.
Hemos podido comprobar la existencia de personajes de los que ella habla, como el gobernador Lugalanne, que la expulsó de la ciudad de Ur, y también la existencia de personas que la rodearon, algunas de las cuales aparecen en la novela,  como su mayordomo Adda, su escriba Kitudu, o su peluquero Palili, cuyas lápidas funerarias se han encontrado.  Otros datos me los tuve que inventar, por desgracia, como su muerte, que aunque sabemos más o menos cuándo se produjo, no tenemos ni idea de sus circunstancias.
En todo caso, Enheduanna debió ser una mujer extraordinaria.  El detalle que más nos da la pista sobre ello, es que era una princesa acadia y vivió rodeada por una sociedad que odiaba a los acadios. Y eso no impidió que 120 años después, en lo que conocemos como “el renacer sumerio”, se la semideificara.

La corte del rey Naram-Sin está llena de traiciones, conjuras y asesinatos. ¿Era realmente así? ¿Y fue este rey tan megalómano como en tu novela?
Seguramente había más aún.   Los acadios reinaban sobre los sumerios, tras haberlos conquistado por las armas, lo que crea un clima poco amable.  No era una época pacífica. El tío de Naram-Sin, el rey Rimush, era menor que el padre de Naram-Sin,  Manishtusu.  Sin embargo, Rimush subió al trono antes que Manishtusu. ¿Qué conjura o historia hay tras ello? No lo sabemos.    Luego Rimush fue asesinado de un golpe en la cabeza. ¿Quién lo hizo? No lo sabemos.  Manishtusu también fue asesinado. ¿Por quién? No lo sabemos. Sólo tenemos constancia de esas muertes y de que, en el caso de Manishtusu, hubo señales “premonitorias” (el eclipse, el terremoto, y las malformaciones en los sacrificios que aparecen en la novela, por lo visto fueron reales).
Era una sociedad donde la vida no valía tanto como ahora. Los sumerios, por ejemplo, preferían asesinar a los prisioneros de guerra en vez de esclavizarlos, para no tener bocas que alimentar. El rey Rimush, en una de sus estelas, se jacta de haber matado a 35.000 personas en un solo día, y creó el primer campo de concentración de la historia, donde murieron más de 50.000 prisioneros…
En cuanto a Naram-Sin… ¡Claro que era un megalómano! Basta con ver la estela que se conserva en el Louvre, donde se autorretrata a un tamaño exagerado y con la tiara de cuernos divina (voy a evitar el hacer un chiste malo sobre lo de los “tamaños” y su significado freudiano).  Posiblemente, su narración acerca de la campaña lullubi sea una de las más trileras del mundo antiguo, junto con el bajorrelieve de Qadesh, en el templo egipcio de Abu Simbel, en el que Ramses II mintió como un miserable sobre la batalla del mismo nombre.
¿Cómo animarías a la gente para que lea En un mundo azul oscuro?
Podría hacer referencia a mis cinco hijos hambrientos, pero por desgracia, como no soy famoso, todavía no han ido a televisión a sangrarme. Así pues, me limitaré a decir que he intentado hacer una novela completa, con intrigas, ambición, corrupción, amor, amistad, compasión, odio, e incluso, algunas batallas para los amantes de la testosterona. Seguro que encuentran  algún capítulo que les deje huella.  A mis nueve hijos hambrientos, les gustó.
Antes de publicar esta novela también has estado muy involucrado en el mundo del teatro. ¿Qué nos puedes contar de esta etapa? ¿Ha influido de alguna forma en esta novela?
Fue maravillosa, y aún la echo de menos.  El teatro tiene magia. Hay que vivirlo para saberlo. Pocos saben que, cuando estás encima del escenario, las luces te deslumbran, y no puedes ver al público, pero lo oyes: escuchas las toses, los ruidos de los asientos, las risas, los murmullos…   Y también hay que tener en cuenta la camaradería en los ensayos, los ratos buenos y malos, las palizas trasladándote varios kilómetros, montando y desmontando (de lo guapas que son las actrices hablaremos otro día). Quien no ha visto a 400 personas levantándose al unísono y dedicándote una ovación al salir a saludar… no sabe lo que es el teatro.
La influencia en la novela está muy clara para cualquiera que la lea. Primero, en que apliqué mis conocimientos de escenografía a los “montajes” de las obras de Enheduanna, y segundo, en que intenté  que los personajes tuvieran construcciones independientes, con su propia psicología y forma de hablar.  Eso creo que se nota, por ejemplo, en el general Shamum, y su actitud de maestro paternal; en la ingenuidad infantil de la princesa Taram-Agadé; en la kezertu Ittibel, que es la madrina  honoraria de Sheru, a la que regala su experiencia vital;  o, por supuesto, en la lengua viperina de la gran amiga de Sheru,  Enanedu.
También has escrito varios libros de informática. ¿Por qué el paso a la ficción (aparte del teatro)?
Le tenía ganas y mucha gente me decía que ya estaba tardando.  De hecho, el propio editor de mis libros de informática solía decir que me había aceptado tan rápido, porque yo era el único que escribía libros de informática con estructura de best-seller. Vamos, que la cosa ya se iba fraguando… En todo caso, nunca dejé de lado la literatura mientras me centraba en la informática. De joven gané algún premio en concursos de cuentos  (el primero a los 16 años), aunque luego dejé de presentarme. También fui secretario del jurado en un certamen de cuentos durante cinco años; participé en alguna revista literaria que tenía más páginas que lectores… A lo largo de los años he sido un amateur un tanto diletante.  Creo que hoy día sigo teniendo alma de amateur, pero por lo menos tengo anécdotas interesantes que contarle a mi ahijado.
¿Estás trabajando en alguna nueva obra?
Para la próxima Semana Santa quiero tener acabados dos libros más. Uno lo llevo ya muy avanzado, y es un thriller centrado en el oscuro mundo de los hackers. En cuanto al otro, se trata de  un intento de iniciar una nueva saga de fantasía heroica, eso sí, para los que piensen que van a leer sobre elfos, magos, enanos, dragones, etc…  debo adelantarles que se van a llevar una sorpresa.   Ya saben, me gusta probar cosas nuevas.
¿Qué consejo les darías a los escritores noveles que están pensando en autopublicar online?
Ante todo que persigan sus sueños. La vida es corta, y lo de plantar un árbol, tener un libro y escribir un hijo (o era algo así), no es ninguna tontería, si se analiza con cuidado.  Pero ante todo, que tengan en cuenta que no todo el mundo vale para ser artista. Esto se lo advertía yo a  muchos que llegaban al grupo de teatro, empeñados en ser actores. El cascarrabias de Isaac Newton decía que había cabalgado a hombros de gigantes. Antes de escribir hay que ser un lector voraz, casi depredador.
Cuando iba a dirigir por primera vez, le pregunté a mi viejo maestro, Miguel Contreras, discípulo y amigo a su vez del gran José Tamayo, qué iba a necesitar para afrontar esa aventura. Él me dijo: “No te olvides de que fuiste público una vez”.  Por ello, le diría también a los que se van a lanzar a la piscina de la autopublicación, que nunca se olviden de su talla de zapatos.

Aprovecho para decirle a los lectores del blog que me pueden encontrar en mi blog http://bedwyrblog.blogspot.com.es (de momento es sencillito, ya lo alicataré con el tiempo) y en el “caralibro” https://es-la.facebook.com/joshua.bedwyr. Estaré encantado de que me visitéis. Yo invito a las cervezas (ojo, invito, no he dicho nada de pagar ;D).   Y gracias al blog Al Rico Libro, que confió en mí y me hizo una reseña de la novela que logró ponerme rojo.  

2 comentarios:

  1. Enhorabuena a ambos, blog y autor, por la entrevista, que es estupenda y muy completa. "En un mundo azul oscuro" me parecía una obra magnífica y espero que tenga difusión.

    Por cierto, más gente me comentó también lo bonita que es la portada.

    Saludos!

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  2. La entrevista de 10! ;)
    Como siempre comento, me encanta leer a los escritores hablar de la autopublicación y la nueva edición digital y el "yo me lo guiso, yo me lo como".

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