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lunes, 16 de diciembre de 2013

Infinita Symphonia: Infinita Symphonia

Portada del álbum Infinita Symphonia
Hoy os hablamos del último trabajo de la banda italiana Infinita Symphonia, un álbum que lleva su mismo nombre,  y que es una muestra perfecta de progressive y power metal en su vertiente más sinfónica, con muchas influencias de metal clásico. Según nos ha indicado el propio guitarrista de la banda, Gianmarco Ricasoli, el tema del disco es “el limbo como un estado de la mente”. No cuenta, por tanto, ninguna historia, sino que simplemente gira alrededor de un concepto o idea. Por lo tanto, no vamos a detenernos tanto en el contenido de las letras como en otras ocasiones. Desde aquí aprovechamos para dar las gracias a Gianmarco por habernos explicado el tema del álbum.

En el disco destaca una gran cohesión entre sus temas. Las canciones se van enlazando de una forma muy fluida. Todas ellas están integradas y unidas a la perfección, creando un conjunto de gran armonía y equilibrio y haciendo de Infinita Symphonia un álbum sobresaliente.

El disco se abre con la potente “If I Could Back”, una de las canciones donde más se nota la presencia del power metal. Es un tema que habla sobre la posibilidad de volver atrás en el tiempo, preguntándonos si haríamos lo mismo, si hemos tomado las decisiones correctas: “Knowing what I know now / Would I make the right choice” (Sabiendo lo que sé ahora / ¿tomaría la decisión correcta?). Un comienzo más que bueno que sirve de antesala para uno de los platos fuertes del disco: “The Last Breath”, un complejo tema de corte mucho más progressive, en el que abundan los cambios de tempo y de melodía. Se trata es un tema en el que cada instrumento parece tener vida propia, destacando la contundente batería de Ivan Daniele y la estupenda guitarra de Gianmarco Ricasoli. En “The Last Breath (Slideshow)” se habla de ver la vida pasar como si fueran diapositivas (“slideshow”) al respirar el último aliento, contemplando “flashes of memories, confused memories” (flashes de recuerdos, recuerdos confusos), mientras que “colours start to fade” (los colores empiezan a desvanecerse).


En “Welcome to my World” se mezcla el heavy metal más clásico con otros estilos, hasta hip–hop, con un estribillo en el que se percibe más claramente la vertiente power metal de la banda. Esta canción se funde con el siguiente tema, “Drowsiness”, en la que de nuevo se pueden apreciar varios estilos distintos que encajan perfectamente en una de las canciones más remarcables del álbum. Según nos ha comentado Gianmarco Ricasoli, el tema trata sobre “no poder ver la diferencia entre sueño y realidad”, y, como dice la letra, “you don’t know where reality stars” (no sabes dónde empieza la realidad).

Sin duda, uno de los puntos fuertes de este disco es la colaboración del legendario Michael Kiske (del que ya hemos hablado alguna que otra vez en este blog) en “Fly”, uno de los temas donde más se nota el estilo progressive y que es otra de esas canciones que pondríamos (y de hecho, ponemos) en bucle para escuchar sin parar una y otra vez. Las voces de Luca Micioni y de Kiske forman un tándem perfecto en este tema en el que se nos dice que “It’s never too late to do what you want” (Nunca es demasiado tarde para hacer lo que quieres) y que habla de la importancia de tener sueños y perseguirlos: “If you don’t dream you don’t fly” (Si no sueñas, no vuelas).

Capítulo aparte se merecen las dos baladas del álbum: “In Your Eyes” y la más melancólica “Waiting for a Day of Happiness”, dos temas de tono muy íntimo que consiguen emocionar y que demuestran que es cierto eso de que “en la sencillez está el gusto”.    
                                                    
El disco termina con “Limbo”, un tema de casi ocho minutos cuyo riff inicial ya nos anuncia que nosvamos a encontrar con una de esas canciones grandiosas que nos dejan con la boca abierta. Sin duda,el corte más épico del álbum. En la letra se habla del desconcierto: “Wait for something / That I don’tknow” (esperar algo / que no conozco), preguntándose “where am I” (dónde estoy) Un cierre perfecto que consigue dejarnos con la sensación de estar ante uno de los mejores discos del año.

Desde Al rico libro os animamos a que escuchéis a Infinita Symphonia y que, si aún no los conocéis, visitéis su página web y su canal de Youtube.

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6 comentarios:

  1. ¡¡Pedazo disco!! Yo les he descubierto hace poco y me han flipado.

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  2. Muy buen disco. Yo les descubrí por la colaboración de Kiske y me ha sorprendido gratamente.

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  3. No les conocia pero las canciones que salen en el post estan muy bien.

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  4. Que portada más bonita! pues no los conocía y me han gustado, gracias!
    Un beso!

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  5. No los conocía, pero me gusta como su enan. Buscaré un poco más pero me veo en itunes...
    Besos y gracias por el aporte

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  6. ¡Me han encantado! Me gusta descubrir nuevos grupos asi que muchas gracias

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