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lunes, 10 de marzo de 2014

Kamelot: The Black Halo


Hace tiempo, os hablamos en este post del album Epica de Kamelot, inspirado –bastante libremente– en el clásico Fausto del romántico alemán Goethe, que cuenta la historia del legendario personaje que vendió su alma al diablo –y al que en Epica cambiaron el nombre por el de Ariel–.  Hoy os hablamos de su segunda parte, The Black Halo
Musicalmente, The Black Halo es, principalmente, un álbum de power metal. Un álbum de power metal muy bueno y también muy sinfónico. Producido nuevamente por Miro y por Sascha Paeth , productores habituales, entre otros, de Avantasia –el proyecto paralelo de Tobias Sammet del que ya hablamos aquí–, Rhapsody of Fire o Epica, es un disco muy power metal y muy épico. Con un sonido muy limpio, guitarras rápidas típicas del power metal, una batería contundente que destaca y marca perfectamente el ritmo sin llegar nunca a resultar “machacona”, mucha orquestación, muchos coros (de hecho, se creó un coro para este album, conocido como el Kamelot choir, entre cuyos integrantes se encuentra Amanda Somerville)… 
The Black Halo constituye un grandísimo trabajo de producción y composición. Además, es el primer disco en el que Kamelot prescinden de esas horrorosas portadas moradas tan características de sus anteriores trabajos.

The Black Halo continúa la historia de Ariel después de haber caído totalmente en las redes del Diablo (Mephisto) tras la muerte de su amada Helena. El álbum comienza con la potente “March of Mephisto”.  Con la voz del noruego Shagrath, vocalista del grupo de black metal Dimmu Borgir, acompañando al siempre brillante Roy Khan, este tema de reminiscencias orientales ya nos da a entender que vamos a estar ante un disco grande. En “March of Mephisto”, Mephisto, aumenta su embrujo sobre Ariel, convenciéndole de que él es el único que le apoya:

Don't be so distant
'Cause when you're lost
I am solely there to share your grief
 (No seas tan distante
Porque cuando estás perdido
Yo soy el único que está ahí para compartir tu pena)



Con el propósito de mantener a Ariel bajo sus redes, Mephisto le trae a Marguerite, una joven físicamente muy parecida a la fallecida Helena. Y, como cabría esperar, Ariel pica en el anzuelo, hasta que se da cuenta del engaño y en “The Haunting (Somewhere in Time)”, uno de los mejores temas del álbum que cuenta con la participación de la mezzo Simone Simons de Epica,  confiesa a Marguerite que no se haga ilusiones, porque si ha estado con ella es porque la confundió con Helena: “Merely he sound of your voice / Made me believe that, that you were her” (Solamente el sonido de tu voz / Me hizo creer eso, que tú eras ella). Ariel advierte a Marguerite que se aleje de él: “Leave me now and forever / Leave while you can” (Déjame ahora y para siempre / Márchate mientras puedas), aunque no descarta que se vuelvan a encontrar: “Somewhere in time I will find you and haunt you again” (En algún momento en el tiempo te encontraré y te volveré a perseguir). 


Ariel  vuelve a tener otro de sus momentos de dudas existenciales en “Soul Society”, preguntándose “How can we believe in heaven” (Cómo podemos creer en el cielo) y justificando sus actos:

How could I be condemned
for the things that I've done
If my intentions were good
(Cómo podría estar condenado
Por las cosas que he hecho
Si mis intenciones eran buenas)

Finalmente, Ariel se da cuenta de que su trato con Mephisto lo único que le ha traído es perder la posibilidad de redimirse y alcanzar el Cielo, y en “Abandoned” se lamenta:

Why... Oh why my God
Have you abandoned me in my sobriety
Behind the old façade
I'm your bewildered child
(Por qué… Oh por qué Dios mío
Me has abandonado en mi sobriedad
Detrás de esta vieja fachada
Soy tu hijo descarriado)


¡Vuelve Roy Khan!
“Abandoned” es otro de los platos fuertes de The Black Halo. Una de esas baladas sublimes del heavy metal con piano y orquestación en la que destaca increíblemente la voz de Roy Khan y que nos hace echar de menos a este genial cantante. No tenemos nada en contra de Tommy Karevik, vocalista de Kamelot desde 2012, después de que Roy Khan abandonara la banda, pero es que Khan es mucho Khan. Ojalá regrese algún día a la escena del heavy metal, porque es un grande. Pero sigamos con la historia: Ariel decide coger el toro por los cuernos y parte hacia “where the shadows hide” (donde se esconden las sombras) para enfrentarse a Mephishto. Aunque es consciente de que se acerca su final –“ I have resigned myself to death” (Me he resignado a la muerte)–, Ariel no quiere irse sin decirle cuatro cositas a Mephisto ("The Black Halo"):

You could take me higher
So you said and I trusted you
I may be a liar, but betrayal lies on you
(Tú podrías llevarme a lo más alto
Eso dijiste y yo confié en ti
Quizás yo sea  un mentiroso, pero la traición está en ti)


En el súper power metalero “Nothing Ever Dies”, Ariel, como si tuviera una revelación, entiende que “Love is the only truth” (El amor es la única verdad), obteniendo así la respuesta al sentido de la vida que tanto buscaba y que fue lo que Mephisto le prometió. Pero al haber alcanzado ese estado de conciencia, Mephisto da por cumplida su parte del trato y se prepara para reclamar su alma. Y aquí llega otro de los momentos cumbres del álbum, “Memento Mori”, una canción épica de casi nueve minutos con cambios de tempo y de melodía, orquestación y arreglos por doquier.  En “Memento Mori” Ariel se prepara para morir y afrontar su destino –entregar a su alma a Mephisto–:

The deal is done within
I will embrace the coldest winter breeze
And pay for every sin
(El trato se ha cumplido
Abrazaré la brisa más fría del invierno
Y pagaré por todos los pecados)

Ariel muere recordando a Helena, pero antes de que Mephisto pueda arrebatarle su alma, Helena intercede, logrando salvar a su amado del Infierno y haciendo que, tras la muerte, se reúna con ella en el Cielo.

Y aquí acaba la historia, pensaréis. ¡Pues no! Porque, amiguitos, ahora llega… ¡¡EL GIRO ARGUMENTAL!!  Preparaos porque toda la historia de Ariel que habéis conocido, ¡no era real! Todo lo que se ha contado de Ariel, Mephisto y Helena, tanto en The Black Halo como en su primera parte, Epica, era un sueño como en Los Serrano una obra de teatro que se estaba representando en Nochevieja. Y el álbum (y la historia) finaliza con la increíble “Serenade”, una oda a la mortalidad con  que es de lo mejor que pueden escuchar vuestros oídos, una canción con estrofas grandiosas acompañadas de unos coros impresionantes que se acoplan a la perfección con un estribillo del más puro power metal, mucho más rápido. No se podría culminar el álbum de una forma mejor.

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4 comentarios:

  1. Interesante historia. ¿En serio no es real? Pues yo me la he creído a pies juntillas.

    Un saludo.

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  2. Me gustan algunas canciones del grupo, aunque nunca he sido una gran fan de ellos. Muy interesante todo lo que contáis sobre este disco, al que voy a darle una oportunidad.
    Besos:)

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  3. Me ha gustado mucho la historia, gracias
    Un beso!

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  4. jajaja, es verdad, Serenade la rompe, una que venía llorando por el pobre Ariel (todavía puedo escuchar su voz llamado Helena!! Helena..! en Epica)y de repente se acaba la obra.
    Si bien me encantó más Epica, Black Halo, como bien dices, no tiene desperdicio y yo lo recomiendo también. Bah, desde la llegada de Khan a la banda, Kamelot brilló más y no desmerezco a Karevik, (vamos que tiene una voz excelente), pero en sí es una banda muy buena aún ahora (pero vuelve, Khan!! )

    saludos!

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